Desaparecer

Dulce el sonido de tu voz pronunciando mi nombre, 
triste el día en que tus labios jamás volvieron a hacerlo. 
Me duele aún el fantasma de tu mano acariciando mi rostro 
y tengo miedo de que esa siga siendo mi sensación favorita. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

La casa

Fantasía

Punto de no retorno