Carencias
Cómo hace uno para ganarle la batalla a las emociones, siendo estas tan poderosas. Quizás en su lugar, deba unírmeles, dejar de pelear en su contra. Debería tomarlas de la mano y permitirles que me lleven a recorrer las vaguedades de mi memoria. Debería, entonces, prepararme para un viaje sin regreso.
No soy tan fuerte como para resistirme a la tentación, para resistirme ante la belleza del olvido con que me atraen y me llaman. Me exigen, me reclaman que las deje libres para apoderarse de mí y llenarme.
Yo, tentada, para abandonar este estado inerte en el que vivo, quiero dejar de luchar y decirles que sí. Que me hagan suya y ocupen este cuerpo abandonado.
Comentarios
Publicar un comentario